Sobre mí

Soy el conjunto de todo lo que he cultivado. Sembré la verdad y me convertí en periodista, planté letras y me apasioné en escribir. Cuando brotaron flores, las fotografié. Un día visualicé mi jardín y vi todo lo que había creado, desde entonces quise seguir construyendo ideas y diseñando proyectos. Hoy sigo plantando semillas y regándolas cada día. Por las mañanas me asomo a la ventana buscando flores, luego recuerdo que ver el proceso es lo que me llena por dentro.

No sé que me trajo hasta aquí, si la pasión o las ganas de demostrarme a mí misma que ser constante es más mérito de la disciplina que del arte. Aún sigo en ese camino de abordar las dudas, buscando respuestas en diferentes ciudades. Soy de alma nómada, pero amante de un lugar, del hogar. Soy la que siempre quiere huir, pero permanece atada en la felicidad de los aromas y personas; corriendo hacia otras experiencias, pero volviendo al calor de la familia.

Siempre en guerra por la dualidad de mi ser, echando la culpa al horóscopo, sin creer en él, aunque hojee sus pronósticos una vez a la semana. Vivo con miedo y vergüenza, me siento pequeña entre tantas sombras, supongo que por eso escapo en el hueco que dejan los pasos de gigante para buscar el sol. Mi organización es un caos perfecto que solo yo entiendo.

Soy la que está inmersa en el proceso de encontrarse a sí misma, mientras descubre el mundo. La que pone el equilibrio contante a una mente dispersa, zambulléndose en las letras.

 

 

Rebeca Martín