Papel y tinta

Estimado Capitán,

Estoy aquí augurando finales que nunca llegan, principios que nunca empiezan. Simulando ser un bolígrafo que no deja de escribir porque aún le queda tinta y papel. Disfrazándome del papel que aún impregnado de tinta busca alzar el vuelo.

Ser libre en un mundo de fronteras significa enjaular canciones pegadizas porque erez incapaz de seguir un ritmo de 4 tiempos. Significa buscar desesperadamente las miradas que al cruzarse entienden que ambos dueños son de una resistencia acallada, entre tantas miradas de aprobación y permiso.

Los compromisos, la libertad, el sentimiento de responsabilidad, los límites de las fronteras que encierran racismos, las ganas de superarse, las dudas de si es lo que toca o lo que se quiere… la suma de todos mis pensamientos crean en mí una especie de incertidumbre que me mata antes de dormir y me da alas, y fuerza, al sonar la alarma.

Capitán, hoy quiero preguntarle ¿es posible amar a lo que se tiene miedo?

Sin nada más que añadir, me despido.

Rebeca

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